No: vivir en Valladolid con adolescentes no tiene por qué ser aburrido. Los planes requieren un poquito más de organización que en una ciudad grande, pero aquí nuestra familia encuentra naturaleza, cultura y muchísimo tiempo juntos.
“¿Vivir en Valladolid con adolescentes? ¿No hay nada que hacer?” Es una de las preguntas que más recibimos en Casas en Valladolid cuando una familia está pensando en mudarse a nuestra ciudad.
Después de 13 años viviendo aquí, siempre contesto lo mismo: yo nunca me he aburrido.
Mi papá tenía una frase que repetía constantemente: “Solo los burros se aburren”. Aunque de niña me daba risa, con los años entendí lo que quería decir. Si algo caracteriza a nuestra familia es que siempre estamos inventando un nuevo plan, no importa si es un domingo cualquiera o si estamos de vacaciones.
Hace poco tuvimos una prueba de fuego. Mi sobrina de 13 años, que vive en una ciudad grande, vino a pasar un mes completo con nosotros. Pensé: “Ahora sí me va a decir que Valladolid es aburrido”.
Pero ¡qué sorpresa nos llevamos todos! Entre mis hijos, de 16, 13 y 11 años, y mi sobrina, de 13, llenamos prácticamente todos los días de actividades. Ya tienen criterio propio, son difíciles de sorprender y saben decir “qué flojera” cuando algo no les interesa.
Así que aquí les comparto nuestro itinerario, con un rating oficial de adolescentes. 😄
1. Hacienda y Cenotes Mucuyché ⭐⭐⭐⭐⭐ (10/10 para adolescentes y adultos)
Nuestra aventura comenzó con un par de días en Mérida. Aprovechamos para visitar la espectacular Hacienda y Cenotes Mucuyché, uno de mis lugares favoritos en Yucatán.
Los cenotes son hermosos, el restaurante es excelente y la piscina es perfecta para pasar el día en familia. Es un lugar muy cómodo para quienes visitan el estado por primera vez.
2. Ruta Puuc: Labná y Kabah ⭐⭐⭐ (2/10 adolescentes, 10/10 adultos)
Ese mismo día decidimos aprovechar el viaje para visitar dos zonas arqueológicas de la Ruta Puuc: Labná y Kabah.
Confieso que aquí el entusiasmo adolescente fue… bastante limitado. Ellas estaban más interesadas en preguntar cuánto faltaba para regresar al hotel.
Pero Justin y yo quedamos fascinados. La tranquilidad, la poca gente —¡aun siendo domingo!—, la selva rodeando las construcciones mayas y la sensación de descubrir un sitio casi para nosotros solos hicieron que fuera una experiencia mágica.
Definitivamente volveremos… probablemente sin adolescentes. 😄
3. Museo del Chocolate de Valladolid ⭐⭐⭐⭐⭐ (10/10 para todos)
Este sí fue un éxito absoluto.
El museo explica la importancia del cacao para las culturas prehispánicas y todo el proceso para convertir una semilla en chocolate.
Pero, seamos honestos: la parte favorita de mis hijas fue probar el chocolate. Y la mía también.
4. Riviera Maya ⭐⭐⭐⭐⭐ (10/10 para todos)
Nos escapamos tres días a un hotel all-inclusive en Puerto Morelos y visitamos la Laguna Yal-Kú.
Sí, nos tocó muchísimo sargazo. Aun así, disfrutamos muchísimo el hotel, descansar, nadar y simplemente pasar tiempo juntos.
A veces las mejores vacaciones no son las que salen perfectas, sino aquellas en las que simplemente desconectas.
5. Cenote Selva Maya ⭐⭐⭐⭐⭐ (11/10 adolescentes y mamá)
Tengo que admitir algo. Había ido muchas veces a la Hacienda Selva Maya para desayunar, comer o llevar clientes, pero nunca había ido como turista.
¡Qué error! Fue una de las sorpresas del viaje. Las adolescentes quedaron fascinadas con:
- la tirolesa;
- el cenote;
- la comida;
- las hamacas.
Literalmente nos fuimos hasta que nos corrió un aguacero.
6. Punta Laguna ⭐⭐⭐⭐⭐ (10/10 para todos)
Otro de nuestros paseos favoritos fue Punta Laguna. Fuimos a nadar y a observar monos araña en libertad.
Después pensábamos continuar hacia Cobá porque era domingo y queríamos aprovechar para visitar la zona arqueológica. Pero, cuando preguntamos al grupo “¿Vamos a Cobá?”, la respuesta fue un rotundo “¡Nooooo!”.
Así que hicimos caso a la democracia adolescente. Terminamos comiendo en un restaurante muy típico, El Encanto, donde mis hijas estuvieron felices de conectarse a internet, y regresamos a casa.
7. Vallazoo y golfito ⭐⭐⭐⭐⭐
Después de tanta actividad, tuvimos un día mucho más tranquilo. Visitamos el pequeño zoológico de Valladolid y jugamos una partida de minigolf.
A veces los mejores días son precisamente esos en los que nadie tiene prisa.
Próxima parada
Si el clima nos lo permite, todavía queremos visitar:
- la costa yucateca;
- Las Coloradas;
- Río Lagartos.
Entonces… ¿es aburrido vivir en Valladolid?
Mi respuesta sigue siendo la misma: no.
Lo que sucede es que vivir aquí requiere una mentalidad distinta. En una gran ciudad es muy fácil decidir ir al centro comercial, al cine o a un parque de diversiones. Aquí los planes requieren un poquito más de organización, pero la recompensa es enorme.
Nuestros hijos han aprendido sobre la cultura maya, han nadado en decenas de cenotes, han visto monos en libertad y han recorrido haciendas, zonas arqueológicas, reservas naturales y playas prácticamente vírgenes. Han crecido rodeados de naturaleza.
Y eso, en una etapa en la que las pantallas compiten por toda su atención, tiene un valor inmenso.
Al final, creo que Valladolid ofrece algo que cada vez es más difícil de encontrar: calidad de vida.
Sí, hay menos centros comerciales. Sí, hay menos tráfico. Sí, hay menos entretenimiento “instantáneo”. Pero hay muchísimo más tiempo en familia, más contacto con la naturaleza y más oportunidades para crear recuerdos que realmente permanecen.
Si estás pensando en mudarte con adolescentes
Esta es nuestra experiencia familiar, con días muy activos y otros mucho más tranquilos. Si quieres conocer mejor la vida cotidiana aquí, puedes empezar por leer cómo es vivir en Valladolid y, cuando quieras comparar opciones, consultar las guías de casas en renta y casas en venta.
Y ustedes, ¿qué opinan? ¿Es Valladolid un lugar aburrido para criar adolescentes o simplemente hay que aprender a descubrir todo lo que tiene alrededor? 💚